Te replanteas seriamente si con
esa suerte que estas teniendo es conveniente salir al mundo, a cruzarte con
gente que, con una sonrisa en su cara, parece que no haber pasado por infinidad
de cosas antes de pisar la calle. Pero salís, te la jugas… y tomas el micro,
que milagrosamente no viene cargadísimo, decís: “bueno, no está todo tan mal en
el mundo”; bajas en la parada correspondiente a tu lugar de destino, y caminas
las cuadras que te separan del lugar acordado. Pasas por una vidriera, y de
refilón te miras, y te das cuenta que pareces Simba del Rey León cuando va
creciendo. Era por eso que la gente te
miraba como diciendo: ¿esta loca cuando se escapó de Romero?
No hay chance, no es tu día. Pero
orgullosa de tu melena al viento decidís que seguirás con la rutina que te
habías propuesto un par de horas antes. Y continúas… pero estas cosillas no
planeadas siguen apareciendo. Viste cuando queres demostrar que sabes hacer
algo y en el momento que todos dirigen la atención hacia tu humanidad eso que
te salía a la perfección no puede ser ejecutado a pesar de los repetitivos
intentos por lograrlo? Bueno, eso siempre ocurre, y en general cuando los planetas, astros, o todo eso no
están alineados a tu favor.
Conclusion: cosas que pasan, pero es necesario TODAS JUNTAS??
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